ESCATOLOGIA (Doctrina de las últimas cosas)

CAPITULO IX

 

ESCATOLOGIA

(Doctrina de las últimas cosas)

 

I. LA MUERTE FISICA.

A. La muerte no es la cesación de ser.

B. La muerte no es un sueño del alma.

C. La muerte significa separacion.

II. LA RESURRECCION CORPORAL.

A. La realidad de la resurrección.

B. La naturaleza de la resurrección.

C. La hora de la resurrección.

III. EL ESTADO INTERMEDIO.

A. Antes de la cruz.

B. A la hora de la cruz.

C. Despues de la cruz.

IV. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.

A. La importancia de la doctrina.

B. El significado de la segunda venida.

C. Los acontecimientos de la segunda venida.

V. EL ANTICRISTO.

A. Su persona.

B. Sus titulos.

C. Sus precursores.

D. Su obra.

E. Su carrera.

F. Su tiempo.

G. Su aparicion.

H. Su fin.

VI. LA TRIBULACION.

A. La tribulacion del cuerpo de Cristo.

B. La tribulacion de Israel.

C. La gran tribulacion.

VII. LA BATALLA DE ARMAGEDON.

A. Lo que no es.

B. Lo que es.

VIII. EL MILENIO.

A. La realidad del milenio.

B. La descripción del milenio.

C. Los tipos del milenio.

D. Las condiciones durante el milenio.

IX. LOS JUICIOS.

A. Los juicios del Cristiano.

B. El juicio de las naciones.

C. El juicio del gran trono blanco.

X. DESPUES DEL MILENIO.

A. Satanas soltado.

B. Las naciones congregadas.

C. El ejército destruido.

D. La perdicion de Satanas.

XI. EL FUTURO DE LOS CONDENADOS.

A. Enseñanza Biblica.

B. Terminos usados.

C. Teorias propuestas.

XII. EL CIELO.

A. El primer cielo.

B. El segundo cielo.

C. El tercer cielo.

 

CAPITULO IX

 

ESCATOLOGIA

(Doctrina de las últimas cosas)

 

*La escatología es el estudio de la revelación divina de las últimas cosas, de la profecía bíblica y de su cumplimiento.

 

I. LA MUERTE FISICA

 

La Biblia siempre da información suficiente para guiar la fe del creyente. La Biblia no fue dada para satisfacer la curiosidad del hombre. Dios enseña a los seres finitos a caminar por fe en lo infinito, lo misterioso y lo que no se ha explicado, o revelado, todavía. (Deuteronomio 29:29; Romanos 11:33; Isaías 55:8-9; Hebreos 1:1)

 

A. LA MUERTE NO ES LA CESACION DE SER.

 

Hace tres mil años, Job preguntó: "Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?" Esta pregunta se ha repetido por milenios. Todavía es una pregunta universal y un tema de interés permanente. No nos parece bien que tengan que morir y ser enterrados aquellos a quienes amamos; y en realidad, ¡no está bien! Dios no quería que el hombre tuviera que morir. El lo creó para que viviera y tuviera comunión consigo mismo; pero el pecado trajo la muerte, la tumba y la separación de Dios.

 

Si el Señor tarda su venida, todos los que lean estas palabras, incluso este autor, moriremos, porque la muerte pasó a todos los hombres. (Romanos 5:12)

 

El poema dura más que el poeta. Una voz grabada en una cinta magnética puede oírse muchos años después que el artista que la grabó ha muerto. Las fotografías de los seres queridos siguen existiendo, aun después que ellos se han ido de nosotros.

 

Hay cosas en este mundo que no parecen ser justas. Los ricos siempre han oprimido a los pobres, y los malos siempre han prosperado más que los justos. La justicia divina demanda una rectificación de todas las cosas después de la muerte. Vivimos en un mundo de cambios. Los gorriones construyen sus nidos, así como lo hacían en el huerto del Edén, y los animales poseen casi las mismas características físicas que tenían al principio. Sin embargo, el hombre no vive los años que solía vivir, ni aun como lo hacía hace 25 años. A pesar de todo esto, la mente inquisitiva del hombre permanece igual, aún formulando la misma pregunta, "Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?"

 

La creencia en la existencia del ser humano después de la muerte ha sido casi universal. Si uno fuere a los rincones más oscuros de África, donde jamás se ha predicado a Cristo, encontrará que la gente de allí cree en la vida después de la muerte. ¿Por qué algunos paganos procuran llevar a sus esposas consigo cuando ellos se han muerto? ¿Por qué otros entierran alimentos con el cadáver de sus seres queridos? Porque creen que la persona que ha partido debe tener alguien que la acompañe y alimentos para su viaje más allá de la tumba. Los antiguos egipcios suministraban una carta de navegación que era colocada en la tumba con el cadáver.

 

¿Por qué las aves emigran hacia el sur en el invierno. Porque el instinto que poseen les dice que hay que ir a tal lugar. El deseo que hay en el corazón del hombre y su instinto interior, los cuales le impulsan, son pruebas de que hay una vida en el más allá. Tanto la fisiología como la filosofía sostienen la idea que debe haber vida después de la muerte.

 

*Existen dos moradas eternas:

 

1. La morada del cristiano. "...nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros." (I Pedro 1:3-4) En Filipenses 1:23 el apóstol Pablo usó la palabra "partir" para describir la muerte. Con esto él no quería decir dejar de existir. Partir significa "irse." ¿Quiso él decir que partiría hacia la tumba con Cristo? Por supuesto que no. Cristo no está en la tumba, sino en el cielo. (Filipenses 3:20-21)

 

En II Corintios 5:8, se hace que el significado de la palabra, "partir," sea más claro cuando dice, "...pero confiamos, más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor." La palabra "presente" quiere decir "estar en su hogar, en su propia morada." La muerte del cristiano, por lo tanto, se ilustra como un barco que eleva anclas y se hace a la vela rumbo a su puerto final, su hogar. En otras palabras, la muerte de un cristiano significa "partir para su hogar."

 

2. La morada de los impíos. "Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio." (II Pedro 2:9) Véase: Apocalipsis 20:10-15.

 

B. LA MUERTE NO ES UN SUEÑO DEL ALMA.

 

La palabra "dormir" en las Escrituras, cuando se refiere a los muertos en Cristo, no significa "estar inconsciente, o sin vida," sino "estar descansando." El cuerpo puede morir en cualquier momento, pero el alma y el espíritu nunca morirán, ni pueden estar inconscientes. El cuerpo es lo que se resucitará en la resurrección, y no el alma y el espíritu. Las Escrituras declaran expresamente que el alma está ausente del cuerpo, pero presente al Señor; y que las almas y los espíritus están completamente conscientes de las cosas a su alrededor. (Lucas 16:19-26)

 

Una ilustración de esta verdad se encuentra en Apocalipsis 6:9-10. Dice, "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la Palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?" Aquí vemos a estas almas incorpóreas, pero vivas, razonando y hablando con Dios.

 

El apóstol Pablo dice: "Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia." (Filipenses 1:21) "Vivir" significa que Pablo tenía una comunión perfecta con el Cristo viviente. Si la muerte fuera el fin de todo, ¿habría dicho Pablo, "...y el morir es ganancia?"

 

C. LA MUERTE SIGNIFICA SEPARACION.

 

*Según las Escrituras, la muerte siempre significa "separación." La muerte física es la separación, del alma y del espíritu del cuerpo. (Lucas 16:19-26) La muerte segunda es la separación eterna, completa y final de Dios. (Apocalipsis 20:14-15; 21:8)

 

La vida significa "unión." (Juan 3:16) La muerte significa "separación." (Romanos 8:35-39) El ego, el "otro yo," vive en la habitación de carne. Nosotros no somos un cuerpo que tiene un alma y un espíritu; sino que, somos un alma y espíritu que poseen un cuerpo. (2 Corintios 4:16-5:10) Antes, los científicos nos decían que los cuerpos en los cuales vivimos cambian sus células y son nuevos cada siete años. Ahora, nos dicen que la materia del cuerpo humano se cambia cada siete días. Nuestros cuerpos pasan por cambios continuos, pero nosotros, es decir nuestro "yo", nuestro "ego," nuestro espíritu nunca cambia, nunca deja de ser.

 

En realidad, las personas no pueden ver nuestro ser verdadero, sino que solamente ven a la casa, al "tabernáculo" en el cual vivimos. La muerte es nuestra salida de esta casa hacia la eternidad. (II Pedro 1:13,14; Filipenses 1:21-24; Gálatas 2:20; II Corintios 5:6,7; Job 19:26; Lucas 16:26; II Timoteo 4:6; II Corintios 12:2) La gente ha estado enterrando a los cuerpos humanos por seis mil años, solamente los cuerpos, pero no las personas, no la parte espiritual del hombre.

 

*Sentimos emoción y apetito en el alma.

 

De las Escrituras entendemos que el alma es igual al cuerpo en todos sus sentidos y habilidades. El espíritu humano es la fuente de la inteligencia. Cuando la hechicera llamó a Samuel, a petición de Saúl, era su espíritu que apareció, no su cuerpo. La muerte no es un círculo, sino un cuadrado. No será sin figura y forma la persona cuando abandone su cuerpo; sino que, su alma y espíritu estarán completamente conscientes y tendrán la misma figura y forma de su cuerpo.

 

Puede ser que el cerebro es el depósito de la memoria, pero el cerebro no es la fuente del pensamiento. Puede ser que nos acordamos de cosas que nos pasaron hace diez años, pero no tenemos el mismo cerebro hoy que tuvimos hace diez años. Yo poseo un cerebro, pero el cerebro no soy yo. La muerte significa, sencillamente, que "yo he ido," que he dejado mi cuerpo, mi casa terrenal.

 

II LA RESURRECCION DEL CUERPO

 

A. EL HECHO DE LA RESURRECCION.

 

1. En el antiguo testamento.

 

El uso de términos como, "en los postreros días," "levantar de los muertos," etc., son indicaciones de la resurrección. En el antiguo testamento se presentan, en forma de tipología, muchos ejemplos de la resurrección. José era contado como muerto por su padre, pero Israel le volvió a ver. Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches y fue sacado del corazón de la tierra para predicar a Nínive. Daniel estuvo en el foso de los leones, un lugar de muerte seguro, y salió vivo de su "sepulcro." Israel murió en el desierto y el nuevo Israel entró en Canaán. Todos estos ejemplos testifican de la resurrección.

 

"Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos." (Isaías 26:19) Véanse: Job 19:26,27; Salmo 16:9,11; Daniel 6:23; 12:2; Mateo 12:40.

 

2. En el nuevo testamento.

 

"Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados." (I Corintios 15:22) "...teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos." (Hechos 24:15) Véanse: Mateo 22:30-32; Lucas 14:13-14; 20:35-36; Juan 5:28-29; 6:39,40,44,45; I Tesalonicenses 4:14-16; II Timoteo 1:10. Cristo no vino para salvar sólo a nuestras almas, sino todo nuestro ser: alma, espíritu, y cuerpo. (I Tesalonicenses 5:23) La salvación es para el ser completo. (Efesios 1:13-14)

 

B. LA NATURALEZA DE LA RESURRECCION.

 

La muerte nunca está presentada en la Biblia como la esperanza del creyente. En I Corintios capítulo 15, vemos que algunos habían declarado que la resurrección corporal de los muertos no existía; pero Pablo los reprende por predicar una doctrina falsa. Les demuestra que la resurrección es una realidad, comprobándose por medio de la resurrección de Cristo. Si uno no cree en la resurrección del hombre, entonces, es imposible creer en la resurrección de Cristo. Si Cristo no resucitó, no hay evangelio. Si no hay evangelio, nadie podrá ser salvo.

 

Satanás siempre ha sido contrario a la Palabra, y tiene muchas armas y argumentos dirigidos contra ella. La revelación que Satanás considera como la más despreciable es la realidad de la resurrección. El materialismo de hoy procura negar la resurrección en su totalidad. El espiritismo niega la resurrección corporal. No debiéramos dudar jamás la realidad de la resurrección. Alguien ha dicho, "Me olvidé de Dios cuando dije, ¿cómo puede ser esto?" No tiene mucha importancia si el hombre cree, o no cree; comprende, o no comprende la resurrección. Ella es real y verdadera, de todos modos.

 

Algunas personas no pueden creer que el cuerpo de carne y hueso será transformado y perfecto en la resurrección. Cuando hablan de la resurrección de Cristo, ellas sostienen que fue una resurrección espiritual. Cuando escuchamos estas declaraciones, nos damos cuenta de que no saben lo que están diciendo. El espíritu de Cristo Jesús no fue colocado en la tumba. Sólo su cuerpo fue puesto allí. Los soldados romanos no fueron puestos ante la puerta del sepulcro para guardar el espíritu de Cristo, sino su cuerpo. Ellos estaban cuidando el cuerpo del Señor Jesús, y fue su cuerpo resucitado que abandonó la tumba.

 

Uno de los pasajes bíblicos usados por aquellos que creen solamente en una resurrección espiritual es I Corintios 15:44. "Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual."

 

Nótese: El versículo no dice "un cuerpo de espíritu," sino "un cuerpo espiritual." El cuerpo natural es controlado por el alma, mas el cuerpo espiritual será controlado por el Espíritu Santo; por lo tanto, será un cuerpo espiritual.

 

1. Teorías propuestas.

 

a. La teoría del germen. Esta es una antigua creencia judía que se halla en El Talmud. Según esta creencia, en el hombre hay un huesito llamado "luz," al cual la muerte no puede destruir, y del cual será resucitado el cuerpo. Algunos evangélicos que sufren del modernismo apoyan esta teoría, citándose I Corintios 15:36-37.

 

b. La teoría de la identidad. Esta es la creencia de que, en la resurrección, el cuerpo será levantado tal como fue enterrado. Un cuerpo que haya sido enterrado faltándole un brazo, será resucitado sin ese brazo; si el cuerpo era de un niño, el mismo cuerpo será resucitado; si era un lunático, un lunático será resucitado. Los mahometanos sostienen esta teoría. Si esto es cierto, nosotros no seremos como Jesús. Véase: I Juan 3:2-3.

 

c. La teoría de la reencarnación. Esta idea supone que cuando un hombre muera, éste va inmediatamente a otro cuerpo. Si esto ocurriera, nosotros no estaríamos "presentes al Señor," como la Biblia dice. Cuando una persona muera, ésta deja de ser un ser humano completo, por la separación de su alma y espíritu del cuerpo; y sólo puede llegar a ser entero de nuevo mediante la resurrección corporal. Véanse: I Tes. 5:23; Efesios 1:13-14.

 

d. La teoría del cuerpo intermedio. Esta teoría sostiene que el creyente recibe su cuerpo resucitado inmediatamente al morir. Esta idea supuestamente se basa en II Corintios 5:1-4, que dice, "Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos y no desnudos. Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida." Pero, este pasaje se refiere solamente a los creyentes que estén viviendo cuando Cristo regrese.

 

2. La verdad que creemos. La resurrección es efectuada por el poder divino. "Pero Dios le da el cuerpo como él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo." (I Corintios 15:38) Se comprobó que el cuerpo del mismo Señor Jesucristo era de carne y huesos. Cuando Cristo Jesús apareció ante sus discípulos, declaró la verdad diciendo: "Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo." (Lucas 24:39) Cristo no dijo que no había espíritus, sino que un espíritu no tiene carne ni huesos.

 

Ezequiel capítulo 37 describe la resurrección de Israel, y se hacen referencias a la carne, los huesos y el espíritu, pero no a la sangre de los muertos. La ley exigía el derramamiento de sangre, y Cristo vertió su sangre para cumplir la ley. En la resurrección, todos serán vueltos a la vida sin la sangre, porque la vida estará en el espíritu del hombre.

 

"El cual (el Señor Jesucristo) transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas." (Filipenses 3:21) Nuestros cuerpos, los mismos que se han sembrado en muerte, pasarán por una gran transformación y serán resucitados. Si nosotros plantamos un lirio, lo que germina es un lirio; si plantamos trigo, lo que germina es trigo; si plantamos cizaña, lo que germina es cizaña; y si se siembran cuerpos humanos, se levantarán cuerpos humanos glorificados.

 

Dios contempla los cementerios como si fueran campos de cosecha. Las semillas en dichos campos son los cuerpos de los muertos, y la cosecha es la resurrección. "... y nosotros seremos transformados." (I Corintios 15:52) Así es que una grandiosa transformación se llevará a cabo, pero será en los mismos cuerpos de nuestra vida terrestre. El cuerpo resucitado del Salvador demuestra que será así, al llevar en su cuerpo glorificado las señas de los clavos.

 

I Corintios 15:42-44 describe plenamente la resurrección de los justos. "Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual."

 

Un cuerpo muerto es un cuerpo corruptible. Un cuerpo vivo es un cuerpo mortal. Las Escrituras no nos dicen nada con respecto a plantar un cuerpo mortal. Un cuerpo corruptible está sujeto a la descomposición y volverá al polvo, pero un día será levantado en incorrupción. Será un cuerpo apto para habitar en el cielo, un cuerpo que jamás volverá a estar sujeto a la corrupción. "...Se siembra en deshonra, resucitará en gloria."

 

Estos cuerpos viles que ahora poseemos han sido deshonrados por el pecado, pero un día serán levantados en gloria a semejanza del cuerpo de nuestro Señor. "...Se siembra en debilidad, resucitará en poder." El pecado también nos ha debilitado. La cosa más débil del pecado es un cuerpo muerto. A fin de que un hombre muerto pueda moverse, él debe ser vivificado. Mientras esté muerto, tiene ojos que no pueden ver y oídos que no pueden oír; no puede protestar de que lo ponen en un ataúd y lo colocan en una tumba. Un cuerpo muerto no puede ofrecer ninguna resistencia.

 

Estos mismos cuerpos débiles que ahora poseemos serán levantados con gran poder. Pensamos en lo que las personas hacen en la actualidad, con la mira de presentar una mejor apariencia, y luego tratemos de imaginarnos lo que Dios hará en nuestros cuerpos resucitados. El creyente resucitado tendrá capacidad de ver seres espirituales. El hombre mortal tiene el microscopio y el telescopio, pero no se comparan con la vista maravillosa que poseerán nuestros cuerpos nuevos. Hoy tenemos límites de velocidad, pero en la resurrección no habrá tales límites. Las normas del presente no podrán jamás limitar nuestro futuro.

 

"...Se siembra cuerpo animal (natural), se resucitará cuerpo espiritual." El cuerpo animal es nuestro cuerpo terrenal, que está compuesto de carne, huesos y sangre. Nuestros cuerpos resucitados, espirituales, no van a ser espíritus corpóreos; sino cuerpos espirituales. Estos van a ser cuerpos compuestos sólo de carne y huesos transformados, pero no de sangre, y estarán dominados por nuestros espíritus.

 

C. LA HORA DE LA RESURRECCION.

 

"Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados." (I Corintios 15:22) Todos los muertos serán resucitados, pero no todos al mismo tiempo. Las Escrituras declaran expresamente que habrá dos resurrecciones, y no una resurrección general. Estas son la primera, y la última resurrección. (Apocalipsis 20:5-6)

 

1. La primera resurrección. Esta incluye a Cristo y a todos los creyentes de todas las épocas, pero sus resurrecciones ocurren a diferentes intervalos. En la primera resurrección participan Cristo, las primicias, la Iglesia al momento de ser arrebatada (antes de la Tribulación) y los santos del antiguo testamento serán resucitados después de la Gran Tribulación.

 

a. Cristo, las primicias. "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho." (I Corintios 15:20) Las primicias eran la promesa de Dios de que la cosecha entera vendría más tarde. Siendo que Cristo es las primicias, El es la promesa de que la cosecha viene más tarde. Jesús dijo, "...porque yo vivo, vosotros también viviréis." (Juan 14:19)

 

Hay registros de que otros han sido levantados de los muertos, pero estos eran "levantados," o "restaurados a vida" solamente, puesto que ellos volvieron a morir. ¡Cristo vive para siempre! El poder de la muerte ha sido destruido. Jesús dijo, "...mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos." (Apocalipsis 1:18)

 

b. Los santos en la resurrección de Cristo. "Y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos." (Mateo 27:52-53) En una ocasión, el Señor Jesús dijo, "De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto." (Juan 12:24)

 

Cristo Jesús ciertamente murió y fue plantado como un grano de trigo, pero cuando El resucitó de los muertos, trajo mucho fruto consigo. Dicho fruto era los santos que se levantaron inmediatamente después de su resurrección. No sabemos cuántos eran ellos, ni tampoco a dónde fueron, o que hayan ido al cielo con El, no lo sabemos. El era las primicias, y sabemos que en "la fiesta de las primicias," una gavilla de la ofrenda era mecida delante de Jehová. En dicha gavilla había más de un grano de trigo. Por tanto, somos guiados a creer que en las primicias hubo otras personas que fueron al cielo juntas con Cristo.

 

c. El Cuerpo de Cristo (La Iglesia). La Iglesia tendrá su propia resurrección. "Y los muertos en Cristo resucitarán primero." (I Tesalonicenses 4:16) La Iglesia no se conocía en los tiempos del antiguo testamento. (Véase: el capítulo VII de este libro.) Por consiguiente, los profetas del antiguo testamento no entendieron nada del bautismo del Espíritu, del rapto, de la resurrección ni de la transformación de la Iglesia. La Iglesia era un misterio escondido en Dios. Este misterio fue revelado primeramente al apóstol Pablo. (Efesios 3:1-9) Sin embargo los santos del antiguo testamento sabían de su propia resurrección, la que ocurrirá después de la Tribulación. (Daniel 12:2,13)

 

Fue revelada al apóstol Juan que la resurrección de la Iglesia ocurriría antes de la Gran Tribulación. "Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra." (Apocalipsis 3:10) Véase: I Tesalonicenses 1:10.

 

Han pasado más de mil novecientos años desde que Cristo fue resucitado. No se conoce el momento de la resurrección de la Iglesia, pero ella debe estar a las puertas.

 

d. Los santos del antiguo testamento y de la Gran Tribulación. Esta fase de la primera resurrección tiene lugar después de la Tribulación, por lo menos siete años después de que la Iglesia haya sido levantada. Esta incluye a todos los santos que no pertenecen al Cuerpo de Cristo. "Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días." (Daniel 12:13)

 

2. La última resurrección. La última (o segunda) resurrección ocurrirá después del Milenio, e incluirá a todos los impíos muertos. Estos serán levantados para parecer ante el Gran Trono Blanco. "Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años." (Apocalipsis 20:5-6)

 

III. EL ESTADO INTERMEDIO DE LOS MUERTOS

 

¿Dónde están los muertos ahora? Esta es una pregunta que está en los labios de toda la humanidad. La única respuesta correcta y verdadera es dada por la Palabra de Dios. Las otras respuestas, como las que da el espiritismo, no son nada más que una sesión de opiniones. Con engaño, varias sectas han hecho víctimas de almas insospechadas, tomadas cautivas a la voluntad de Satanás por medio de sus "revelaciones mentirosas" y "sus esperanzas huecas."

 

A continuación damos algunas cosas que deben recordarse a medida que explicamos el estado intermedio, o sea, el estado del hombre entre la muerte y la resurrección. La muerte es la separación del alma y del espíritu del cuerpo. El alma y el espíritu están juntos en la muerte. El alma es la sede de los deseos, y el espíritu es la sede del conocimiento. Ambos continúan funcionando después de la muerte, según lo demuestra el ejemplo del rico en el Hades. (Lucas 16:19-31) Este estaba en tormento, por lo tanto tenía sentido. El podía discutir, por lo tanto, su espíritu y su alma estaban juntos.

 

Las palabras "Seol" y "Hades" son la misma cosa. Seol es la palabra hebrea del antiguo testamento. Hades es la palabra griega del nuevo testamento. Nosotros sabemos que ellas tienen el mismo significado porque el apóstol Pedro, en el día de Pentecostés se refirió al Salmo 16, diciendo, "Porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción." (Hechos 2:27) En el Salmo 16 se usa la palabra Seol, y Pedro citando al texto referido, usa la palabra Hades, los dos siendo guiados por el Espíritu Santo; por lo tanto, Hades y Seol son dos nombres del mismo lugar. Este es el lugar de las almas y los espíritus que han partido de este mundo.

 

La traducción errónea de las palabras Seol y Hades que tienen algunas versiones de la Biblia ha ocasionado muchas dificultades en la Iglesia de hoy. Algunas han traducido estas palabras "el infierno," "el lugar del castigo eterno," "la tumba," "el abismo" y cosas parecidas. La traducción equivocada de tales eruditos ha conducido a que la gente crea que la tumba es el único infierno. Seol y Hades son los nombres del mismo lugar a donde van los espíritus de las personas después de la muerte.

 

*Nótense:

 

1. Estas palabras nunca se encuentran en voz plural.

2. Seol y Hades nunca se encuentran sobre la faz de la tierra.

3. La Biblia nunca habla del Seol de un individuo.

4. En la Biblia, el hombre nunca coloca a nadie en ese lugar, a manera de una tumba.

5. El hombre nunca cava o hace un Seol o un Hades.

6. La Biblia nunca habla de que un hombre toca el Seol.

7. La Biblia nunca habla de que un cuerpo haya ido al Seol excepto en el caso de Coré (Números 16:26-33), quien desafió el liderazgo de Moisés y el sacerdocio de Aarón, e influenció a muchos en Israel para que se levantaran contra ellos. Dios mostró su desagrado haciendo que la tierra abriera su boca y tragara a Coré y su familia vivos. Esta excepción no hace la regla. La antigua versión castellana de la Biblia (Reina-Valera), dice que ellos descendieron vivos al "abismo." Pero la revisión de 1960, hecha por las Sociedades Bíblicas de América, usa correctamente el nombre hebreo del lugar, "Seol." (Números 16:33)

 

En Lucas 16:19-31 tenemos el relato verdadero de Lázaro y el rico, que después de morir, ambos existen en un lugar intermedio. Algunos dicen que esta historia es solamente una parábola. La Palabra de Dios no lo declara así. En sus parábolas, el Señor nunca mencionó nombres propios (Lázaro, Abraham, el Hades), como lo hace particularmente en este relato. Si fuera una parábola, también sería verdad con respecto a algo que sucedía puesto que cada parábola que El enseñó estaba fundada en una verdad bien conocida. (Mateo 13:3)

 

*La interpretación equivocada que comúnmente se da a este texto bíblico por los modernistas es la siguiente:

 

El rico era judío y bendito en lo que Dios le había dado. Lázaro era gentil y pobre y fue puesto a la puerta del rico. Ambos mueren, que es el fin de la dispensación, cuando ambos son bendecidos por el evangelio.

 

¿Por qué decir que este relato de algo verídico se refiere a judíos y gentiles cuando las Escrituras no dicen tal cosa? ¿Por qué el Señor usó a un rico para describir a la nación judía, cuando en los pasajes anteriores, El estaba advirtiendo a los ricos?

 

¿Cómo se explican la "sima" puesta entre los dos? Ninguna nación de los gentiles ha mendigado jamás de los judíos como Lázaro mendigaba pan del hombre rico. Si la nación judía muriera (ilustrada como el hombre rico), ¿quiénes son los cinco hermanos que fueron dejados? Nosotros continuamos sosteniendo que esta es una historia verdadera de dos hombres que murieron y fueron al Hades.

 

A. ANTES DE LA CRUZ.

 

La cruz del Calvario es la línea divisoria de muchas verdades bíblicas. Discutiremos el asunto siguiente: ¿A dónde iban los muertos antes de que Cristo muriera en la cruz? Demostraremos que todos ellos fueron al mismo lugar, al Hades (Seol), pero a regiones diferentes.

 

De Números 16:33, aprendemos que Seol, o el Hades, está en algún lugar dentro de la tierra. "Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación." De Lucas 16:19-31, vemos que el Hades era de dos partes: "el seno de Abraham," el lugar de los justos (donde fue Lázaro); y el lugar de tormentos (donde fue el hombre rico). Una gran sima separaba estas dos partes.

 

Puesto que sabemos que el Seol (Hades) está en algún lado dentro de la tierra y que estaba compuesto de dos divisiones, nos dirigiremos al mismo Señor Jesús para localizar la ubicación exacta. "Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra." (Mateo 12:40)

 

Efesios 4:9-10 aclara aun más el asunto. "...y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo." En Filipenses 2:9 y 10 el Señor dice, "Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra." Esto habla de la futura adoración de Cristo de parte de toda la creación. No obstante, quisiéramos llamar la atención a las palabras enfatizadas anteriormente. La palabra griega traducida "fue" (...a las partes más bajas de la tierra) significa "introducirse a ella, como cuando un submarino se sumerge en el océano."

 

Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que el Seol (Hades) está en el corazón de la tierra y que estaba compuesto de dos lugares diferentes, uno para los justos y el otro para los impíos, con una gran sima entre los dos. Por la revelación del Señor en el relato del rico y Lázaro, nosotros podemos ver dónde estaban todas las almas que murieron antes de la cruz, ya sean justos o injustos.

 

B. A LA HORA DE LA CRUZ.

 

Bajo este encabezamiento nosotros trataremos únicamente de dos personas, el Señor Jesús y el ladrón arrepentido. Al morir, el Señor Jesús fue al Hades. Sabemos esto por el Salmo 16:10, que dice: "Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu Santo vea corrupción." El apóstol Pedro citó de este mismo pasaje, pero como es lógico, él usó la palabra griega "Hades," en vez de "Seol." Estas palabras describen la resurrección de Cristo, al mismo tiempo que declaran expresamente que El fue al Hades. Vemos esto por el uso de la frase "...no dejarás mi alma en el Hades." (Hechos 2:27)

 

El Espíritu Santo no habría usado la frase "...no dejarás," si el Señor no se hubiera ido allá. En cuanto al ladrón en la cruz, él fue al Hades con Jesús, al lugar reservado para los espíritus de los muertos salvos. Jesús le dijo al malhechor arrepentido, "Hoy estarás conmigo en el paraíso." (Lucas 23:43) ¿Cuántos días estuvo el Señor Jesucristo en el Hades? Tres días. Al morir, el ladrón fue a estar con Jesús en el paraíso; por lo tanto, aprendemos que "el paraíso" era otro nombre dado al "seno de Abraham," el cual era el lugar de los muertos salvos en el mismo Hades. (Lucas 16:19-31)

 

C. DESPUES DE LA CRUZ.

 

*¿Dónde van los muertos después de la cruz? Las almas y los espíritus de los impíos todavía van al Seol (Hades), para esperar el juicio final.

 

*Las almas y los espíritus de los salvos, alabado sea el Señor, van inmediatamente al cielo para estar con el Señor Jesús.

 

El apóstol Pablo dijo, "Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor." (II Corintios 5:8) Cuando Cristo se levantó de los muertos, El "...llevó cautiva la cautividad." (Efesios 4:8-10) Cristo desalojó el Hades (Seol) de todas las almas salvas y las llevó, junto con "el paraíso," para estar con El en la Gloria. En un tiempo, el paraíso estaba en el corazón de la tierra; pero ahora el paraíso está en el tercer cielo.

 

De nuevo, Pablo dice, "Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar." (II Corintios 12:2-4)

 

IV. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

 

A. LA IMPORTANCIA DE ESTA DOCTRINA.

 

Dicen los eruditos que uno de cada veinticinco versículos del nuevo testamento habla de la segunda venida del Señor, mientras que en el antiguo testamento, hay ocho versículos con respecto a la segunda venida de Cristo por cada versículo acerca de su primera venida a la tierra. En la promesa de un Redentor (Génesis 3:15), la segunda venida se menciona antes que la primera. "... ésta te herirá en la cabeza (lo cual ocurrirá en la segunda venida), y tú la herirás en el calcañar (lo cual ocurrió en la primera venida de Cristo cuando murió sobre la cruz)."

 

"Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." (I Tesalonicenses 4:13-17)

 

1. El testimonio del Señor. "Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis." (Juan 14:3) Véanse: Mateo capítulos 24 y 25; Marcos capítulo 13; Lucas capítulo 21.

 

2. El testimonio de ángeles. "Los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo." (Hechos 1:11)

 

3. El testimonio del apóstol Pedro. "...y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado." (Hechos 3:20) Véanse: I Pedro 5:4; II Pedro 1:16.

 

4. El testimonio del apóstol Pablo. "Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros... porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él... de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo." (I Corintios 1:4-7) Véanse: Romanos 11:26; I Corintios 15:23; II Corintios 5:1-10; Filipenses 3:20; Colosenses 3:4; I Tesalonicenses (toda la epístola); II Tesalonicenses 1:7-10; I Timoteo 6:14; II Timoteo 4:8; Tito 2:11-14; Hebreos 9:27,28.

 

5. El testimonio de Jacobo (Santiago). Los profetas, citados por Jacobo, representan al Señor como diciendo: "Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar." (Hechos 15:16) Véase: Santiago 5:7.

 

6. El testimonio de apóstol Juan. "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es." (I Juan 3:2) Véanse: I Juan 2:28, y el Libro de Apocalipsis.

 

7. El testimonio de Judas. "De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares." (Judas 1:14)

 

B. EL SIGNIFICADO DE LA SEGUNDA VENIDA.

 

1. Lo que no es.

 

a. No es la muerte. La muerte es la partida de los santos, no la venida del Señor. El Señor ciertamente vendrá, pero no todos moriremos. (I Tesalonicenses 4:13-18)

 

b. No es la caída de Jerusalén. Lo que se profetiza en Lucas 22:20-24 y I Tesalonicenses 4:15-17 no sucedió cuando Jerusalén fue destruida. La segunda venida de Cristo está relacionada con la agrupación, y no con la dispersión del pueblo de Israel.

 

c. No es la venida del Espíritu Santo. Cristo dijo que El enviaría a otro Consolador. (Juan 14:16) Lo que se expone en I Tesalonicenses 4:13-18 no ocurrió cuando vino el Espíritu Santo. Nótese: Todas las epístolas que hablan de la segunda venida de Cristo fueron escritas después del día de Pentecostés.

 

d. No es la conversión de un pecador. Si esto fuera cierto, El habría venido millones de veces, ya. Si esto fuera verdad, según I Corintios 15:51-57, los muertos tendrían que haberse resucitado cada vez que un alma se salvara, y después habrían vuelto a la tumba, a esperar que otra se salvara.

 

e. No es la difusión del cristianismo. Con esto algunos quieren significar la predicación del evangelio. Sin embargo, recordemos que "este mismo Jesús," el Señor Jesucristo en Persona, y no su Palabra, vendrá otra vez. (Hechos 1:11)

 

f. No es el fin del mundo. Cuando Cristo venga otra vez, el mundo no va a ser destruido, porque él va a reinar por mil años después de regresar. (Apocalipsis 20:1-6)

 

2. Lo que es.

 

a. Su venida será personal. Juan 14:3 dice: "...vendré otra vez." Nosotros no tenemos que esperar a un espíritu, sino al mismo Jesús resucitado. I Tesalonicenses 4:16-17, usa las palabras, "...el Señor mismo." Hechos 1:11 declara, "...este mismo Jesús vendrá." No esperamos el regreso de ninguna otra persona, u otra cosa, sino la venida gloriosa del Señor Jesucristo mismo.

 

b. Su venida será visible. "Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre." (Mateo 24:27) Véanse: Zacarías 12:10; Apocalipsis 1:7.

 

c. El significado de las palabras griegas usadas para la segunda venida de Cristo muestran las realidades del hecho literal de su regreso a la tierra y de la personalidad del que viene:

 

(1) Parousia. Esta palabra griega significa la aparición de una presencia personal, de una presencia anticipada. Se utiliza no sólo para referirse a la venida del Señor, sino también, para la venida de otros individuos. (I Corintios 16:17; II Corintios 7:6-7; Filipenses capítulo 1) Con respecto a la venida del Señor, ocurrirá en aquel momento cuando la ausencia terminare y la presencia comenzare. (Mateo 24:3,27; I Corintios 15:23; I Tesalonicenses 2:9; Santiago 5:8)

 

(2) Epiphaneia. Esto simplemente significa "aparecer." Esta se usa para ambos advenimientos. (II Timoteo 1:10; II Tesalonicenses 2:8; I Timoteo 6:14; II Timoteo 4:1-8; Tito 2:13)

 

(3) Apokalupsis. El significado literal de esta palabra griega es "descubrir," o "quitar el velo" para revelar algo que antes fue encubierto. Esta palabra enfatiza la visibilidad del regreso del Señor. (II Tesalonicenses 1:7; I Pedro 1:7-13; 4:13) También se usa para hablar de la venida de otros. (Romanos 8:19; II Tesalonicenses 2:3,6,8)

 

d. La segunda venida de Cristo tendrá dos etapas, o fases.

 

(1) Cuando Cristo venga por sus santos en el aire. "Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él..." (II Tesalonicenses 2:1) Véanse: I Tes. 4:13-18; I Corintios 15:20-23. La promesa del regreso de Cristo de Hechos 1:9-20 fue dada antes que el arrebatamiento de la Iglesia fuera revelado. Hebreos 9:28 no tiene nada que ver con el rapto, tampoco.

 

(2) Cuando Cristo viene con sus santos a la tierra. "De éstos también enfatizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares." (Judas 1:14) Véanse: Apocalipsis 19:6-16; Mateo 24:29-30.

 

(3) Estas dos fases son grandemente diferentes.

 

(a) Diferentes en cuanto a carácter. Venir "por su pueblo" es un acto de amor, mas venir "con su pueblo" es un acto de juicio.

(b) Diferentes en cuanto a manera. La primera es secreta, mas la segunda es una manifestación.

(c) Diferentes en cuanto a lugar. En el rapto, viene "por su pueblo," y "en el aire." (I Tesalonicenses 4:17) En la manifestación, viene "con su pueblo," y "a la tierra." (Zacarías 14:14)

(d) Diferentes en cuanto a tiempo.   Venir "por su pueblo" ocurre antes de la Tribulación (las llamadas "angustias de Jacob"). En las Escrituras no se nos dice que observemos las señales que precederán la venida de Cristo por sus santos; sino que, a los hombres se les dice que estén atentos a las señales que habrá antes que El venga con sus santos. Compárense: II Tesalonicenses 2:1-3 con Isaías 13:6-9.

(e) Diferentes en cuanto a dispensación. La venida "por sus santos" ocurrirá al principio de la Tribulación; mientras que la venida "con sus santos" ocurrirá al principio del Milenio.

(f) Diferentes en cuanto a propósito. La venida "por sus santos" cumple con su promesa de reunir a su pueblo (Juan 14:3); pero la venida "con sus santos," como hombre de guerra, cumple su promesa de derrocar a sus enemigos. (Judas 1:14-15)

(g) Diferentes en cuanto a relación. Venir "por sus santos" habla de la adopción de los hijos de Dios; mas venir "con sus santos" habla del momento en que los hijos de Dios serán manifestados al mundo. (Romanos 8:19-23)

 

C. LA SEGUNDA VENIDA EN RELACION CON EL CUERPO DE CRISTO.

 

*A medida que consideramos el arrebatamiento de la Iglesia, tenemos que reconocer el hecho de que la palabra "arrebatamiento" no se encuentra en la Biblia; sin embargo, que la Iglesia será "arrebatada" es un hecho bíblico.

 

1. La resurrección de los muertos en Cristo. "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero." (I Tesalonicenses 4:16) La primerísima cosa que sucede en el plan de Dios para el futuro es la resurrección de los muertos en Cristo. Esta, ciertamente, incluirá a todos los que mueran antes de alcanzar la edad de responsabilidad, tales como infantes, los retardados mentales y casos por el estilo. Si Cristo no viene, no habrá resurrección; y si no hay resurrección, entonces el hombre será un espíritu eternamente. Si del hollín (carbón) pueden hacerse diamantes, y de la arcilla zafiros, y de la arena ópalos, ¿qué belleza hará Dios de nuestros cuerpos? Será algo maravilloso, ¿no es verdad?

 

2. La transformación de los vivos en Cristo. "He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad." (I Corintios 15:51-53)

 

El cristiano no es uno que busca la muerte, sino uno que busca al Vencedor de la muerte. Las palabras, "...no todos dormiremos," significan que "no todos moriremos." ¡Qué grandiosa esperanza es esta! ¡Qué aclamación habrá en aquel día! "¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?" (I Corintios 15:55) ¿No es una bendición y una palabra de esperanza la posibilidad de que no gustemos la muerte? Nadie, ni los cristianos queremos morir.

 

El cristiano es la única persona que tiene la esperanza de no experimentar la muerte, jamás. Sí, sabemos que las Escrituras dicen que "...está establecido para los hombres que mueran una sola vez." (Hebreos 9:27) El texto no dice que todos los hombres moriremos. Sabemos que la transformación de los hijos de Dios que vivamos y permanezcamos hasta su venida no será la muerte, porque la Biblia dice que "...no todos dormiremos."

 

3. El arrebatamiento es para los que están en Cristo. "Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar... en el sentido de que el día del Señor está cerca." (II Tesalonicenses 2:1-2) Este pasaje y la frase "...pero todos seremos transformados" eliminan la posibilidad de un arrebatamiento parcial. El Cuerpo de Cristo entero será arrebatado (llevado arriba).   Habrá un rapto y no una rotura de la Iglesia. El Cuerpo de Cristo estará completo en el cielo. Ningún miembro de su Cuerpo será dejado para pasar por la Tribulación. Algunos dirán, "¿Cómo puede ser esto?" Dios arrebató a Elías sin que éste gustara la muerte, y El puede trasladar a un millón de personas, o a cien millones a su presencia con la misma facilidad.

 

El arrebatamiento de la Iglesia va a causar una gran separación. Todos los incrédulos serán dejados aquí para sufrir la Tribulación. Por otra parte, el rapto de la Iglesia va a ser el motivo de una gran reunión. La Biblia dice, "Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." (I Tesalonicenses 4:17) ¡Qué palabra tan maravillosa es la palabra "juntamente!" Todos nuestros seres queridos en el Señor estarán "juntos" con nosotros para toda la eternidad con Cristo.

 

"Vivamos en este siglo sobrio, justo y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo." (Tito 2:13) ¿Qué quiere decir "aguardando a Jesucristo?" Esto no significa que nosotros creemos que él no puede venir en cualquier momento, sin que estemos aguardando a que El venga. Esta es una exhortación positiva para la Iglesia. ¿Estamos aguardándole hoy? ¿Está usted aguardando su venida este día? Esto es lo que las Escrituras significan con la frase "aguardando a Cristo."

 

V. EL ANTICRISTO

 

"Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar." (Génesis 3:15)

 

Mientras que este pasaje habla de Cristo como la simiente de la mujer, al mismo tiempo, declara proféticamente al Anticristo con la frase "la simiente de la serpiente." La simiente de la serpiente, el Anticristo, se menciona por primera vez en Génesis; y se describe con detalle en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis. Además, se puede seguir su rastro en casi toda la Biblia. Este hecho enfatiza la importancia de su persona y de su obra satánica.

 

A. SU PERSONA.

 

La iglesia primitiva creía que Nerón era el Anticristo y que cuando él muriera, los muertos en Cristo serían resucitados. En el siglo once, los Valdenses, Husitas y Wiclifistas declararon que la Iglesia Católica Romana era el Anticristo. Esta, a su vez, declaró que Napoleón Bonaparte era el Anticristo. Durante la Primera Guerra Mundial, se pensó que el Kaiser Guillermo de Alemania era "el Hombre de Pecado." Muchos hombres han sido y continuarán siendo propuestos para este cargo, pero es inútil especular, porque el Anticristo no va a ser revelado hasta después del arrebatamiento de la Iglesia. (II Tesalonicenses 2:1-12)

 

*El Anticristo será un hombre.

 

"Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis." (Apocalipsis 13:18) Nótese: La Escritura dice que su número es el número de hombre. El número de hombre es seis. Dios nos dice que el número del Anticristo será 6-6-6. El será un hombre y no puede ser la Iglesia Católica Romana. El no será un sistema religioso, sino un hombre. Yo creo que el Anticristo gobernará en Jerusalén y no en Roma.

 

1. El será un judío. "Del Dios de sus padres no hará caso..." (Daniel 11:37) El "Dios de sus padres" significa el Dios Abraham, Isaac y Jacob. Jesús dijo, "Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis." (Juan 5:43) La palabra "otro" infiere "otro judío." El nombre Anticristo es un título judaico, y los judíos no van a aceptar a un gentil como su Mesías.

 

2. El será un genio. El Anticristo va a ser el hombre más extraordinario que el mundo jamás haya conocido aparte de Jesucristo.

 

a. Será un genio intelectual. "Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas." (Daniel 8:23) Véase: Ezequiel 28:8.

b. Será un genio elocuente. "Pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos..." (Daniel 11:21) Este será una burda imitación de Aquel de Quien se dijo, "¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!"

c. Será un genio político. Se levanta desde la oscuridad hasta el poder. El es el "cuerno pequeño" mencionado en Daniel capítulos 7 y 8, y la "bestia" de Apocalipsis capítulos 13 y 14. Todos los gobernantes del mundo le darán a él su poder.

d. Será un genio económico y comercial. Nadie podrá comprar ni vender sin su sello. "Y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre." (Apocalipsis 13:17)

e. Será un genio militar. "Y mire, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer." (Apocalipsis 6:2) "¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?" (Apocalipsis 13:4)

f. Será un genio religioso. El exigirá que todo el mundo le adore como Dios. "El cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios, o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios." (II Tesalonicenses 2:4)

g. Será un genio financiero. "Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán." (Daniel 11:43) Véase: Ezequiel 28:4-5.

 

B. LOS TITULOS DEL ANTICRISTO.

 

1. "El hombre de pecado". Este es el más importante y el más terrible de todos sus títulos. Todos los pecados del hombre estarán encarnados y encabezados en él. "Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición." (II Tesalonicenses 2:3)

 

2. "El hijo de perdición". El pasaje bíblico anterior también declara que él será llamado "el hijo de perdición." (2 Tesalonicenses 2:3)

 

3. "Aquel inicuo". "Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida." (II Tesalonicenses 2:8) Cristo es el Justo, pero el Anticristo será un hombre sin ley.

 

4. "La mentira". "Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira." (II Tesalonicenses 2:11) Jesucristo es la verdad, pero el Anticristo será la mentira. Juan 8:44 nos dice que el diablo es "...mentiroso y padre de mentiras."

 

5. "El Anticristo". "Hijitos, ya es el último tiempo y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos, por esto conocemos que es el último tiempo." (I Juan 2:18)

 

6. "Rey de Babilonia". Babilonia siempre se ha conocida como la cede de Satanás. En los últimos días la Babilonia será revivida y el Anticristo reinará sobre ella. (Apocalipsis, capítulos 17 y 18)

 

7. "El cuerno pequeño". "Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa... Y al fin del reinado de estos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas." (Daniel 8:9,23) Véase: Daniel 7:8.

 

8. "El rey obstinado". "Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá." (Daniel 11:36)

 

9. "El asirio". "Oh Asiria, vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira." (Isaías 10:5) Véase: Isaías 10:12,24.

 

10. "La bestia". (Apocalipsis, capítulos 13,17 y 19)

 

C. SUS PRECURSORES.

 

*Algunos precursores del Anticristo pueden verse en las Escrituras, y otros en la historia.

 

1. Caín. Este derramó la sangre de su hermano y fue mentiroso. (I Juan 3:12) Véase: Génesis 4:1-16.

 

2. Nimrod. Su historia precede el llamamiento de Abraham a la tierra prometida. El Anticristo va a preceder el llamado de la simiente de Abraham y va a entrar en la tierra prometida por segunda vez. Nimrod significa "rebelde." A pesar de que las Escrituras hablan de él como un poderoso cazador; en realidad, él no era cazador de animales, sino de almas. Era un "....vigoroso cazador delante de Jehová." (Génesis 10:8-14) Así va a ser el Anticristo. (Apocalipsis 18:13)

 

3. Saúl. Este rey de Israel fue aquel que exigió el pueblo, pero él estaba contra el ungido de Jehová, David. El Anticristo también va a ser el elegido del pueblo, pero él va a estar contra el Ungido de Dios.

 

4. Absalón. Este nombre significa "padre de la paz;" sin embargo,

él negó a su padre. Absalón se hizo pasar por un hombre de paz y trató de robar el reino. (2 Samuel 15:1-18:17) Así, también, hará el Anticristo.

 

*Absalón como un tipo del Anticristo:

 

   (1) Hombre de hermoso parecer.

   (2) Trató de ganarse el reinado con lisonjas.

   (3) Levantó una estatua a sí mismo.

   (4) Sufrió una muerte violenta.

   Nótese: Absalón era igual al Anticristo en todos estos puntos.

 

5. Nabucodonosor. Este fue el primer soberano mundial, quien se convirtió en el precursor del último soberano mundial, el Anticristo.

 

6. Antíoco Epífanes. Este fue el lunático que saqueó a Jerusalén, lo cual resultó en la matanza de cuatrocientos mil judíos. Tomó una puerca y la inmoló sobre el altar del Templo. El Anticristo también profanará el altar de Dios.

 

7. Alejandro el Magno. Este era conocido como el "Descontento." Fue un genio militar que nunca sufrió una derrota. Procuró que lo adoraran como el hijo de Dios. El Anticristo será semejante a él.

 

8. Caías Caligula. Este emperador romano era considerado como un de mente. Sin duda que era poseído por un demonio. El Anticristo estará totalmente poseído por el diablo.

 

9. Nerón. Durante su vida los primeros cristianos pensaron que éste era el Anticristo. Muchos de ellos creían que cuando él muriera, luego sería resucitado de los muertos. Parece que el Anticristo será reincorporado después de muerto. (Apocalipsis 13:3)

 

10. Carlomagno. A este hombre se consideraba como un gran guerrero y estadista. Al Anticristo se considerará de la misma manera.

 

11. Napoleón. Este trató de revivir el antiguo Imperio Romano. Se considera que este imperio metafórico comprendía aquellos países cuyas tierras daban al Mar Mediterráneo. Napoleón planeaba establecer un nuevo reino y formar un concilio judío. El Anticristo logrará muchos de estos mismos objetivos.

 

12. El Kaiser Guillermo. Este líder de Alemania tenía el mismo objetivo que Napoleón. Fue el causante principal de la primera guerra mundial. Se dice que cada uno de sus generales llevaba consigo un mapa del antiguo Imperio Romano.

 

13. Musolini. No había ninguna duda en cuanto a los objetivos de este hombre. En cierta ocasión hizo un mapa del antiguo Imperio Romano que incluía también a Inglaterra. Inglaterra protestó, pero el mapa permaneció sin cambiarse. El Anticristo no sólo se ocupará de confeccionar mapas, sino que él formará un reino que, al final, incluirá a todos los imperios del mundo.

 

D. LA OBRA DEL ANTICRISTO.

 

*La obra del Anticristo estará motivada por Satanás, al gobernar el mundo y tratar de destruir a los judíos. (Isaías 10:12-27)

 

E. LA CARRERA DEL ANTICRISTO.

 

Recordemos que el Anticristo es el mofador e imitador de Cristo. El alegará una reencarnación y su nacimiento será oscuro. Comenzará como un mero hombre en los asuntos mundiales, pero será rápidamente promovido hasta que por último se convierte en el gobernante y líder del mundo entero. Daniel 9:27 declara que él "...confirmará el pacto con muchos." (Israel y otras naciones) "Confirmar" significa "reconocer," o "respetar." ¿De qué pacto estará interesado Israel? Del pacto levítico. Durante los primeros tres años y medio de la Tribulación, a los judíos se les permitirá adorar en su nuevo Templo.

 

Habría sido difícil de imaginarse tal cosa hace cien años, puesto que entonces sólo un puñado de judíos vivía en Palestina. Pero, observemos a la Israel de hoy. Ella es reconocida como nación; tiene un gobierno, un ejército, una fuerza aérea, y comercia con el resto del mundo. Hay literalmente cientos de miles de judíos que han regresado a su tierra. Israel se ha levantado como una nación poderosa. ¿Cómo es posible que esté existiendo de esta manera? ¿Es éste el último agrupamiento de los israelitas?

 

¿Están ellos esperando a su Mesías? No, en su mayoría, Israel ha regresado a su tierra en incredulidad. Ellos ni siquiera creen en el Dios de sus padres, y mucho menos en el Mesías que rechazaron. Entonces, ¿qué está esperando Israel? Ella está esperando la aparición del Anticristo, aunque no lo sabe. El debe confirmar el pacto con Israel. Por consiguiente, de acuerdo con la profecía bíblica, debe haber una nación israelita con la cual el Anticristo pueda hacer un pacto de paz. Israel, desapercibida, espera al Anticristo.

 

"Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia." (Apocalipsis 13:3) Según este pasaje, junto con Apocalipsis capítulo 17, podemos ver que el Anticristo sufrirá la muerte. Las palabras "herida mortal" podrían traducirse mejor como "golpe mortal." Apocalipsis 13:12 contiene la frase, "...cuya herida mortal fue sanada," la cual describe perfectamente la muerte y el retorno a vida de parte del Anticristo. Véase: Apocalipsis 13:14. Con razón el mundo entero se maravillará en pos de la bestia y dirá, "... ¿quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?" (Apocalipsis 13:4)

 

El Anticristo será el séptimo de siete reyes que serán soberanos mundiales. Al morir y resucitar, él se convierte en "el octavo" soberano mundial. El mundo estará dividido en diez reinos gobernados por diez líderes. "Estos tienen un mismo propósito y entregarán su poder y autoridad a la bestia." (Apocalipsis 17:13)

 

No cabe duda que el Anticristo ascenderá a la dictadura mundial durante la semana septuagésima (70) de Daniel. Aquí es donde el Anticristo exige que el mundo le adore como Dios, marcando así el comienzo del "día de Jehová."

 

F. LA HORA DEL ANTICRISTO.

 

El Anticristo no ha sido revelado todavía, pero es posible, a la luz de los acontecimientos actuales, que él esté viviendo hoy en alguna parte del mundo. No habrá de aparecer como el Anticristo hasta que el antiguo Imperio Romano sea revivido, el cual estará compuesto de un reino de los diez dedos de los pies de la imagen de Daniel capítulo 2, e igualmente representada como la bestia de diez cuernos de Apocalipsis, capítulos 13 y 17. Otra de las cosas que deben suceder antes de que él sea revelado es el arrebatamiento de la Iglesia. (2 Tesalonicenses 2:6-10)

 

G. LA APARICION DEL ANTICRISTO.

 

El Anticristo será un judío de nacimiento, de ciudadanía romana, y de nacionalidad Siria. "Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa." (Daniel 8:9) Marchará a conquistar las naciones del sur, del oriente, y del occidente, pero él no conquistará al norte, porque desde allí vendrá - ¡de la Siria!

 

H. EL FIN DEL ANTICRISTO.

 

"y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida." (II Tesalonicenses 2:8) Véase: Apocalipsis 19:20.

 

VI. LA GRAN TRIBULACION

 

*En las Escrituras se mencionan tres tipos de tribulaciones, y a menos que sepamos distinguirlos entre sí, el resultado será una confusión inevitable.

 

A pesar de que la Palabra de Dios dice que el Cuerpo de Cristo está soportando tribulación, también nos dice que Israel tendrá tribulación. Asimismo, habrá tres años y medio de grandes tribulaciones, tales como el mundo jamás ha visto. Muchos se confunden por la combinación de esta tribulación triple, por decirlo, así. No obstante, estas tres son distintas.

 

En primer lugar, está la tribulación de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y que está presente en la actualidad. Segundo, la tribulación conocida como "las angustias de Jacob." Esta durará siete años y es futura. Finalmente, la Gran Tribulación, que comienza en la mitad de "las angustias de Jacob," durará casi tres años y medio. La primera tribulación es para la Iglesia y es efectuada por Satanás. La segunda Tribulación de siete años es sobre Israel y es un juicio de Dios. La Gran Tribulación es pronunciada sobre Israel y es traída por Dios sobre el reino del Anticristo.

 

A. LA TRIBULACION DEL CUERPO DE CRISTO.

 

No cabe duda que la Iglesia está sufriendo tribulación. "Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar tribulaciones, como ha acontecido y sabéis." (I Tesalonicenses 3:4) "Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución." (II Timoteo 3:12) La naturaleza de la Iglesia es sufrir. El mundo está en las manos del Inicuo; y como nosotros somos de origen celestial, estamos destinados a ser perseguidos por Satanás y sus demonios. La Iglesia es un cuerpo, y como tal, es natural que sufra. Quizá un miembro sufra, pero los otros no; sin embargo, un miembro no puede dolerse sin que el cuerpo entero sufra con él, también.

 

Pablo dijo: "Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia." (Colosenses 1:24) Nótese: que la palabra "aflicciones" es la palabra griega, thilipsis, que significa "tribulación." Esta es la misma palabra que es usada en la Biblia, refiriéndose a la Tribulación y la Gran Tribulación. Asimismo, llamamos la atención a las palabras "aflicciones de Cristo." El artículo definido debiera aparecer antes de la palabra "Cristo," para que se lea "las aflicciones del Cristo (Mesías)." Así pues, esta frase se refiere a la tribulación del Mesías, o del Cuerpo de Cristo, la Iglesia.

 

Como es natural que el Cuerpo sufra, y como los Colosenses no estaban sufriendo, Pablo compensaba por lo que faltaba de parte de los Colosenses. Pablo así lo declara en este versículo. Si este versículo no dijera esto, ¿cómo podría él estar sufriendo por los Colosenses? Pablo no había llegado a Colosas, todavía. El sólo conocía a unos pocos cristianos en ese lugar. El estaba en Roma, a cientos de kilómetros de distancia de ellos. ¿Cómo podía este sufrimiento suyo en Roma ser efectivo para ellos en Colosas? La verdad es que no todos sufrimos todo el tiempo, pero unos lo están haciendo como parte del Cuerpo de Cristo. En Colosenses 1:18, Pablo se refiere a la Iglesia como "el reino del Hijo amado de Dios;" y luego en el versículo 24, él enfatiza los sufrimientos y las tribulaciones de la misma.

 

El apóstol Juan declara la misma cosa en Apocalipsis 1:9, "Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo." Ciertamente la Iglesia está sufriendo tribulación. Esta es la tribulación de Cristo.

 

B. LA TRIBULACION DE ISRAEL.

 

El término más usado para este período es "las angustias de Jacob." "¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado." (Jeremías 30:7)

 

Este período de siete años es conocido como "la semana septuagésima" de Daniel. La Biblia dice, "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador." (Daniel 9:24-27)

 

Por este texto bíblico, aprendemos que para el pueblo de Daniel se determinaron setenta semanas proféticas, las cuales representaban cuatrocientos noventa años. Desde la salida de la orden de reconstruir Jerusalén hasta la fecha cuando el Mesías (Cristo) sería cortado, había sesenta y nueve semanas, o sean cuatrocientos ochenta y tres años. Entre la sexagésima novena semana y la septuagésima semana existe un intervalo, o plazo, conocido como "la época (dispensación) de la Iglesia," que Daniel desconocía completamente, y que ningún otro profeta del antiguo testamento tampoco estuvo entendido al respecto. (Efesios 3:1-10)

 

Nosotros sabemos que estas setentas semanas tienen que ver únicamente con Israel. Debemos reconocer que durante el período de la Iglesia, los judíos están experimentando "años flacos." Parece como si Dios los haya abandonado, pero no es así. Después de la época de la Iglesia, conocida como la "plenitud de los gentiles," se haya cumplido (Romanos 11:25), la Iglesia será arrebatada, y el Señor va a poner toda su atención nuevamente en los judíos (Israel). Esta será la semana septuagésima, conocida como la Tribulación, la cual durará siete años.

 

*La Iglesia no pasará por ninguna parte de esta Tribulación.

 

Los capítulos cuatro y cinco de Apocalipsis describen totalmente el arrebatamiento de la Iglesia como realizándose antes de los juicios de la Tribulación. Los capítulos seis al diecinueve de Apocalipsis tratan, luego, de la Tribulación. La Tribulación tiene su comienzo cuando el Anticristo confirme el pacto con los judíos. El capítulo veinte procede con la revelación de Cristo presidiendo el juicio del "gran trono blanco." (Apocalipsis 20:10-15)

 

C. LA GRAN TRIBULACION.

 

Mientras "las angustias de Jacob" estén en su apogeo, el juicio se intensificará durante los últimos tres años y medio de la Tribulación. Esto está marcado por el rompimiento del pacto por parte del Anticristo, y por la revelación del Anticristo como "la Mentira."

 

Dios afirma, "... a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador." (Daniel 9:27) El Señor Jesús enfatizó nuevamente esta verdad al agregar unos detalles al pasaje antedicho, diciendo: "Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes... porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá." (Mateo 24:15,16,21)

 

De las palabras de Daniel y del Señor Jesús, vemos que a la mitad de la Tribulación, el Anticristo romperá su pacto con los judíos y hará que los sacrificios que se habían reanudado fueren discontinuados. Entonces, se colocará a sí mismo en el lugar santo, lo que se describe como "la abominación desoladora." II Tesalonicenses 2:4 habla de este evento, dándonos un detalle adicional. Dice que el Anticristo "...se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios."

 

Durante estos últimos tres años y medio, cuando el Anticristo exigirá que el mundo lo adorare como Dios, los hombres no podrán comprar ni vender sin la marca del Anticristo. (Apocalipsis 13:17)

 

La pregunta que se formula con frecuencia es, "¿Se salvarán personas durante la Tribulación, incluso la Gran Tribulación?" ¡Por supuesto que sí! Muchos serán salvos durante los tres primeros años de la Tribulación. La partida de los santos convencerá a muchos incrédulos de la verdad del evangelio. No obstante, estos convertidos no formarán parte del Cuerpo de Cristo.

 

Algunos pondrán en tela de juicio estas declaraciones citando los siguientes versículos: "Y entonces se manifestará aquel inicuo a

quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia." (II Tesalonicenses 2:8-12)

 

El pasaje antedicho parece enseñarnos que si uno ha rechazado a Cristo antes del arrebatamiento de la Iglesia, no podrá ser salvo durante la Tribulación. Pero nosotros llamamos la atención al hecho de que Dios les hace creer la mentira y que ellos no podrán creer la mentira hasta la mitad de la Tribulación. El Anticristo no será revelado, como tal, hasta entonces. Por lo tanto, somos guiados a creer que la invitación para que los hombres se salvaren todavía estará en vigor durante los primeros tres años y medio de la Tribulación. Pero si ellos rechazan a Cristo durante este plazo, Dios les enviará "señales y prodigios mentirosos" para que crean la mentira, y será imposible para ellos entonces salvarse durante los últimos tres años y medio de la Tribulación.

 

La pregunta lógica que surge ahora es, "¿Se salvará alguien durante los últimos tres años y medio?" Apocalipsis capítulo 7 declara enfáticamente que habrá muchísimos judíos y gentiles que se salvarán durante el período conocido como la Gran Tribulación. Los salvados durante la Gran Tribulación serán aquellos que nunca escucharon el evangelio y no habían sido marcados con la marca de la bestia. La salvación de esas personas será realizada por la predicación de un gran movimiento evangelístico que estará compuesto, según creemos, de 144,000 israelitas. (Apocalipsis 7:4-8)

 

Alguien podrá preguntar, "¿Cómo va a ser posible que algunos de ellos se salvaren cuando el Espíritu Santo ya habrá sido retirado del mundo?"   La traducción del nuevo testamento por Moffatt nos ayudará a entender el pasaje bíblico mejor. Se lee, "Porque la fuerza secreta de la iniquidad ya está actuando; sólo que no puede ser revelada hasta que sea quitado la restricción." (II Tesalonicenses 2:7) El Espíritu Santo no va a ser retirado del mundo, sino que El quitará su mano restrictora del hombre pecador y lo dejará que se entregue de lleno al pecado. El Espíritu Santo continuará estando aquí porque El es omnipresente. El no se manifestará a sí mismo durante la Gran Tribulación como lo ha hecho durante la dispensación de la gracia. Nuevamente, debemos recordar que la Gran Tribulación termina con la segunda venida de Cristo al mundo con los santos.

 

VII. LA BATALLA DE ARMAGEDON

 

*Siempre que se está por entablar una gran batalla, la gente piensa que debe ser la batalla de Armagedón. A fin de poder entender con claridad lo que ella significa averigüemos primero lo que no es, y luego, cuál es la verdadera interpretación.

 

A. LO QUE LA BATALLA DE ARMAGEDON NO ES.

 

1. No era la Primera, ni la Segunda Guerra Mundial.

 

2. No será la primera batalla de Gog y Magog. Esta batalla está compuesta por las fuerzas militares de la confederación norteña (Rusia y sus aliados). No es una batalla de gran magnitud, pero Dios hace llover fuego y azufre sobre los ejércitos y el país. Esta batalla ocurre al comienzo de la Tribulación.

 

3. No será "la guerra en el cielo." Esta guerra se describe en Apocalipsis 12:7. Tiene que ver con las huestes de Satanás, quienes son derrotadas por Miguel y su ejército.

 

4. No será la segunda batalla de Gog y Magog. Esta es la batalla que concluye con todas las batallas, ya sean físicas o espirituales. Esta batalla tiene lugar después del Milenio cuando Satanás es soltado por un corto tiempo y engaña a los pueblos gentiles. (Apocalipsis 20:7-9) Esta insurrección es destruida por fuego que viene del cielo.

 

B. LO QUE LA BATALLA DE ARMAGEDON ES.

 

1. Los participantes. "Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear con el que montaba el caballo y contra su ejército." (Apocalipsis 19:19) Esta es la simiente de la serpiente que peleará contra la Simiente de la mujer. (Génesis 3:15) Será el conflicto entre Cristo y el Anticristo.

 

2. El lugar de la batalla. La llanura de Esdraelón es el lugar de esta batalla. Esta llanura es un antiguo campo de batalla de Israel. Gedeón peleó allí. Saúl y Jonatán fueron matados en ese lugar. El Faraón mató al Rey Josías allí. Los griegos y los romanos batallaron en este lugar. Napoleón sufrió su primera derrota en ese campo de batalla.

 

3. La época de la batalla. La batalla ocurre al final de la Gran Tribulación y al comienzo del Milenio.

 

4. El resultado de la batalla. "Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre." (Apocalipsis 19:20)

 

VIII. LOS MIL AÑOS DEL REINO DE CRISTO

 

*El Milenio es el reinado de mil años de Cristo sobre la tierra inmediatamente después de la Gran Tribulación. "Milenio" no es una palabra bíblica, sino una verdad que la Biblia enseña.

 

A. LA REALIDAD DEL MILENIO.

 

1. El Señor lo ha decretado. (Salmo capítulo 2)

2. Cristo lo enseñó. (Mateo capítulo 24, Marcos capítulo 13 y Lucas capítulo 21)

3. Los profetas lo enseñaron. (Isaías capítulos 2 y 11)

4. El Salmista lo describió. (Salmo capítulo 72)

5. Los Ángeles lo declararon. (Lucas capítulo 1)

6. La transfiguración lo ilustró. (Mateo 16:28; 17:1)

7. Uno de los evangelios lo bosquejó. (Marcos 6:45,56)

8. Los apóstoles lo predicaron. (Hechos 2:3)

9. La naturaleza lo anhela. (Romanos capítulo 8)

 

B. LA DESCRIPCION DEL MILENIO.

 

1. Duración de mil años. (Apocalipsis 21:1-7)

2. "El siglo venidero." (Efesios 1:21)

3. "El día de Jehová." (Apocalipsis 6:12; Joel 2:10,11,30,31; Hageo 2:6,7; Mateo capítulo 24; Zacarías 14:1-5)

4. "Aquel día." (Isaías 4:2; 2:11,17,20,21; 11:11)

5. "La restauración de todas las cosas." "...y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo." (Hechos 3:20,21)

 

Algunos usan este pasaje para enseñar que ésta es la restitución de todos los pecadores que han rechazado a Cristo, y aun el diablo mismo se salvará. Pero nótese cuidadosamente lo que dichos versículos dicen, "...de que habló Dios por boca de sus santos profetas." Los profetas no dicen nada de la restauración de los pecadores, ni de la restauración del diablo.

 

a. La restauración de Israel a Palestina. (Isaías 11:10-12)

b. Las naciones se arrepentirán. (Zacarías 12:10-14)

c. El pecado será quitado de la tierra. (Zacarías 3:9)

d. La restauración de la lluvia. (Joel 2:23-29)

e. El nuevo pacto de Jehová. (Jeremías 31:28-37)

f. La redistribución de la tierra. (Ezequiel capítulo 48)

g. La reconstrucción de Jerusalén. (Isaías capítulo 62, Ezequiel     capítulo 40)

h. El reposo de la esclavitud del temor. (Isaías 14:1-3; Jeremías 33:14-16)

i. La restitución del amor de Jehová. (Sofonías 3:16-20)

 

6. La regeneración de todas las cosas. (Mateo 19:18; Isaías capítulo 32)

7. La Piedra cortada, no con mano. (Daniel 2:34-35,44-45)

 

C. LOS TIPOS DEL MILENIO.

 

1. "El año de jubileo." (Levítico capítulo 25)

2. "La fiesta de los tabernáculos." (Levítico capítulo 23)

3. El Sábado. Este es el reposo que vendrá.

4. El reino de Israel bajo el reinado de Salomón. Este fue un reino de paz absoluta.

 

D. LAS CONDICIONES DURANTE EL MILENIO.

 

1. La Iglesia. "Palabra fiel es esta: si somos muertos con él, también viviremos con él; si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará." (II Timoteo 2:11-12) Dondequiera que el Señor esté, allí estaremos nosotros con El. (I Tesalonicenses 4:17) Nosotros, los que hemos creído en El, reinaremos con El y juzgaremos a los ángeles y al mundo. I Corintios 6:2-3 dice, "¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? ... ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?"

 

2. Satanás. Satanás será apresado, atado y sellado por mil años. (Apocalipsis 20:1-7) El Anticristo será lanzado al lago de fuego antes de todo esto. (Apocalipsis 19:20)

 

3. Israel. Israel volverá a ser la cabeza de las naciones. (Isaías 2:1-4; 11:3-4; 61:5; Zacarías 8:23; Deuteronomio 28:13)

 

4. Las naciones del mundo. Todas las naciones deberán venir a Jerusalén todos los años para adorar a Jehová allí. La nación que no guardare "la Fiesta de los Tabernáculos" se verá privada de lluvia. (Zacarías 14:16; Isaías capítulo 2)

 

5. La Humanidad.

 

a. La condición espiritual. Algunos han sido guiados a creer que no habrá pecado durante el Milenio; sin embargo, sí, lo habrá. La naturaleza humana no ha mejorado en nada de una dispensación a otra. Durante el Milenio existirá la adoración universal de Cristo (Hebreos 8:11; 2:14; Filipenses 2:10-11), pero esto será una adoración fingida por parte de muchos. Por ejemplo, muchos criminales obedecen a sus carceleros cuando están en la prisión, no porque los aman, sino porque están obligados a la disciplina. ¿De dónde van a venir estos pecadores, puesto que el Milenio comenzará solamente con creyentes renacidos? Ellos serán los hijos nacidos de la gente que salieron vivos de la Tribulación.

 

b. La condición física. La vida de los seres humanos será extendida. Algunos vivirán todo el Milenio. Habrá muerte durante el Milenio, muerte para el impío, no para el creyente. Ningún bebé ni niño morirá. Cuando el pecador llegare a tener cien años y persiste en rechazar a Cristo, él será cortado con la muerte. La Biblia dice, "No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito." (Isaías 65:20)

 

c. La condición moral. Este será un período de perfección absoluta. Sin embargo, se permitirá al pecado levantar su cabeza. Cristo reinará con una vara de hierro. (Salmo 46:9, Isaías 2:4) De todos modos, los hombres rebeldes pecarán en sus corazones.

 

6. La creación.

 

a. Condiciones de la naturaleza. Cuando Adán pecó, la tierra fue maldita por su causa. (Romanos 8:18-23; Génesis 3:17-19) Los hombres han logrado maravillas con sus sistemas de riego y otras cosas; pero ¡mire lo que Dios va a hacer! "Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa." (Isaías 35:1) Véase: Isaías 55:13. La creación será restaurada completamente. No habrá más terremotos, tempestades, sequías ni pestilencias. (Joel capítulo 2)

 

b. La creación animal. Antes del pecado del hombre, Dios había puesto el temor de los hombres en los corazones del reino animal. Todos comían el pasto del campo. Durante el Milenio, el reino animal volverá a las condiciones originales. Ninguno será carnívoro. (Isaías 11:6-9) La frase bíblica, "...un niño los pastoreará," significa literalmente que un niño los llevará de un lugar a otro durante el Milenio. No está hablando de llevar pecadores al Señor.

 

IX LOS JUICIOS DE DIOS

 

La Biblia no enseña que habrá un juicio general de todos a la vez. Al contrario, la Biblia nos informa que hay muchos juicios, algunos hechos en el pasado, como el juicio de Sodoma y Gomorra; otros en el presente y otros en el futuro, como los juicios de la Gran Babilonia.

 

A. LOS JUICIOS DE LOS CRISTIANOS.

 

1. El juicio de sus pecados en la cruz. ¿Cuándo ocurrió este juicio? Para el creyente, este juicio ocurrió en el pasado, porque todos nuestros pecados fueron juzgados en el Calvario. "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu." (I Pedro 3:18) "...quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados." (I Pedro 2:24) Véanse: Gálatas 3:13; Juan 3:16; Isaías 53:5-6.

 

2. El juicio de las obras del creyente. Ningún creyente tendrá que ser juzgado por sus pecados porque estos ya fueron juzgados en la cruz del Calvario, pero el cristiano tendrá que dar cuenta a Dios por sus obras. "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo." (II Corintios 5:1) Véanse: I Corintios 3:10-15; Romanos 14:10; II Corintios 5:10.

 

Así que el cristiano ha sido librado del futuro juicio de los impíos. "De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida." (Juan 5:24) Pero, él tendrá que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir la recompensa de los hechos realizados cuando estaba en el cuerpo. La palabra, "tribunal," viene de la palabra griega, bema, que se podría traducir mejor como el "estrado de los galardones." Este será establecido cuando Cristo venga otra vez. "He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra." (Apocalipsis 22:12)

 

*Hay varias coronas que el cristiano puede alcanzar:

 

a. La corona de la vida. "Bienaventurado el que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman." (Santiago 1:12) Véase: Apocalipsis 2:10.   Esta corona es recompensada por permanecer fiel a Cristo hasta la muerte.

 

b. La corona incorruptible. "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible." (I Corintios 9:25) Esta es una recompensa para los que viven vidas consagradas al Señor y separadas del pecado.

 

c. La corona de regocijo. "Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida?" (I Tesalonicenses 2:19) Esta es la corona de los ganadores de almas.

 

d. La corona de gloria. "Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplo de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria." (I Pedro 5:2-4) Esta es la recompensa para los que cuidan, apacientan y ministran a la grey de Dios.

 

e. La corona de justicia. "Por lo demás, me está guardada la

corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida." (II Timoteo 4:8) Esta recompensa es para todos los que aman la segunda venida del Señor. Si usted ama su venida, debe hablar con otros acerca de ella. Todas las demás doctrinas están encabezadas por la segunda venida de Cristo.

 

B. EL JUICIO DE LAS NACIONES.

 

Esto tiene lugar al comienzo del reinado de Cristo de mil años. (Mateo 25:31-46) Un término más apropiado para "naciones" es "gentiles." Este será el juicio de todos los gentiles que salen de la Tribulación con vida. Se mencionan tres clases de personas: ovejas, cabritos y hermanos. Los hermanos son los judíos; las ovejas son los justos; y los cabritos son los injustos.

 

Los justos (ovejas, gentiles) entran al reino, y luego a la vida eterna. Los injustos (cabritos, gentiles) son inmediatamente lanzados al lago de fuego; y por consiguiente, no serán juzgados en el Gran Trono Blanco. Estos van al castigo eterno muchos años antes que los muertos impíos.

 

Hay quienes contienden que este es un juicio de las obras y que los hombres irán al cielo, o al infierno, sobre la base de sus obras; porque, según dicen, las Escrituras declaran que este juicio se fundamenta en las palabras, "en cuanto lo hicisteis," o "en cuanto no lo hicisteis." No obstante, mostraremos que éste es un juicio basado sobre la fe. El Señor, aquí, es el Juez y El imparte el juicio sobre la base de las palabras "por cuanto..." Pero, preguntémonos, ¿qué fue lo que impulsó a las naciones ovejas a ministrar a los hermanos, los judíos, durante la Tribulación? Ellos lo hicieron porque aceptaron la predicación de los hermanos.

 

¿Piensa usted que ellos habrían visitado, vestido, alimentado y ministrado a los hermanos durante la Tribulación si no hubieran creído? Recordemos que la Tribulación va a ser una época de mucho peligro. La gente no podrá comprar ni vender sin la marca de la bestia. Las ovejas (gentiles) desafiarán esta orden, rechazándose la marca de la bestia, y aceptarán la predicación de los hermanos.

 

Nosotros sabemos que estos gentiles aceptan a Cristo, pues el Señor ha dicho, "...el que a vosotros recibe, a mí me recibe." (Mateo 10:40) Nuevamente enfatizamos que las ovejas (gentiles) son salvas por la fe en Cristo porque Apocalipsis 7:14 así lo declara, diciendo, "...y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero."

 

Las naciones injustas (los cabritos) son lanzados al infierno por causa de su incredulidad. Ellas rechazaron a los hermanos, y por consiguiente, rechazaron a Cristo Jesús.

 

C. EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO.

 

Este gran juicio se encuentra en Apocalipsis 20:11-15. Dice, "Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras." (Apocalipsis 20:11,12)

 

Este es el juicio sólo de los muertos impíos que han sido levantados en la última resurrección. Ningún creyente, nacido de nuevo, aparecerá allí. Los muertos impíos no serán juzgados para decidir si irán al infierno, o al cielo. Ya se ha determinado que ellos irán al infierno debido a que murieron condenados. (Juan 3:18) Este juicio es para determinar el grado de castigo de los impíos, y dice la Biblia que cada cual será juzgado "...según sus obras." (Apocalipsis 20:13)

 

Hay dos testigos contra ellos: el libro, y los libros; es decir, el Libro de la Vida, y los libros de las obras. Nosotros no sabemos cuáles serán los diferentes grados de castigo que se aplicarán.

 

X. DESPUES DEL MILENIO

 

"Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió." (Apocalipsis 20:7-9)

 

*Esta será la guerra para terminar con todas las guerras. Este será el conflicto final del universo.

 

A. SATANAS SERA SUELTO.

 

Al ser soltado por un corto tiempo, Satanás intentará su último ataque contra el Ungido de Dios. (Apocalipsis 20:7-10)

 

B. LAS NACIONES REUNIDAS.

 

Nosotros nos preguntamos, ¿A quiénes entre los gentiles podrá Satanás organizar para pelear contra Dios? A nadie excepto aquellos que no son salvos, quienes no han alcanzado la edad de cien años y quienes han nacido durante el último siglo del Milenio.

 

*Nótese que ningún ejército se congrega contra ellos.

 

C. EL EJÉRCITO ES DESTRUIDO.

 

Descenderá fuego del cielo y los destruirá.

 

D. SATANAS SERA CONDENADO.

 

Al final, Satanás será lanzado al lago de fuego preparado para él y sus ángeles. (Mateo 25:41)

 

XI. EL FUTURO DE LOS IMPIOS

 

*No es difícil concebir la idea de una vida eterna, pero sí, es difícil pensar en una eternidad en el infierno; no obstante, esto es muy cierto.

 

A. LA ENSEÑANZA BIBLICA.

 

1. Habrá un día de juicio. (Hechos 17:30-31)

2. Todos los incrédulos serán juzgados por sus obras. (Romanos 2:16; Apocalipsis 20:12)

3. El juicio es eterno. (Marcos 9:43-48) Véase: Mateo capítulo 13.

4. Habrá distintos grados de castigo. (Apocalipsis 20:12; Romanos 2:5-6)

5. Resucitarán los justos e injustos. (Juan 5:29)

6. La descripción de los tormentos eternos. (Mateo 25:46; Marcos 9:45-48; Juan 3:36)

7. Todo estará basado en el carácter de Dios como Juez justo.

 

B. LOS TERMINOS USADOS.

 

*A continuación se dan los lugares donde se hallarán, o serán enviados, las personas y los ángeles condenados.

 

1. El Seol. Esta es una palabra hebrea del antiguo testamento que describe el lugar donde se encuentran ahora los impíos que han partido.

 

2. El Hades. Esta es una palabra griega del nuevo testamento que describe el estado inmediato de los muertos impíos, y es lo mismo que Seol. En la Biblia, no hay nada que hable de un Hades, o Seol, eterno.

 

3. El Tártaro. Este es el lugar donde están encadenados los ángeles impíos. Este es un lugar de oscuridad.

 

4. Gehena. Este era el basural de la ciudad de Jerusalén que estaba ubicado en las afueras de la misma, cuyo fuego nunca se apagaba. El Señor Jesús lo comparó al infierno, describiendo los fuegos del infierno que arderán para siempre, diciendo: "...donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga." (Marcos 9:44)

 

5. Tofet. Esta es una palabra hebrea del antiguo testamento que significa lo mismo que Gehena.

 

6. Abismo. Este es el lugar de los ángeles caídos; los seres humanos no son nunca puestos allí. (Romanos 10:7)

 

7. El lago de fuego. Este se menciona únicamente en el libro de Apocalipsis y tiene el mismo significado de Gehena.

 

8. Eterno. Esta palabra a veces es traducida "perdurable." El significado es el mismo. El castigo de los impíos es eterno.

 

a. La primera interpretación de Thayer la traduce, "sin principio y sin fin."

b. La segunda interpretación declara que "eterno" significa, "sin principio."

c. La tercera interpretación sostiene que "eterno" significa, "sin fin."

 

Nosotros estamos de acuerdo con las tres interpretaciones. No aceptamos la interpretación de que significa "que durará un siglo, o una época." Algunos nos quieren hacer creer que los impíos soportarán el infierno solamente por una época. Pero la palabra "eterno" que describe al infierno; es la misma palabra que describe la vida eterna (Juan 3:16); el eterno Dios (Romanos 16:26); y el reinado sempiterno de Cristo Jesús. (II Pedro 1:11)

 

C. LAS TEORIAS PROPUESTAS.

 

1. Universalismo. La creencia que todos finalmente serán salvos, incluso el diablo. ¿Qué podrían significar las palabras "juzgar" y "juicios" si no significaran juzgar y juicios? Cuando Dios habla acerca del juicio eterno, El ciertamente quiere decir juicio eterno. (Hechos 3:21-24; I Corintios 15:22; Mateo 18:9; Juan 3:36)

 

2. Condicionalismo. Esta enseñanza falsa no se hallaba en el ambiente de la iglesia primitiva, pero hizo su aparición por primera vez en el siglo diecinueve. Se razonaba que la vida eterna se basaba en la aceptación de Jesucristo. Si uno aceptaba a Cristo, tenía vida eterna. Si uno no aceptaba a Cristo, nunca vivió; la inaceptación en esta vida significaba, como resultado, la inexistencia en la vida futura. Esta teoría no tiene fundamento bíblico.

 

3. Castigo Eterno. Este está basado en la verdad de la Biblia, lo cual conecta al pecado con el castigo. Todos los pecados cometidos son cometidos contra la eternidad. El que peca rechazando a Cristo Jesús debe soportar el castigo eterno.

 

XII. EL CIELO

 

*Las Escrituras nos enseñan que hay tres cielos.

 

A. EL PRIMER CIELO.

 

Esta es la región de las nubes donde las aves practican sus vuelos, el cielo atmosférico.

 

B. EL SEGUNDO CIELO.

 

Este es el cielo estelar, donde están ubicadas las estrellas.

 

C. EL TERCER CIELO.

 

Este es el lugar donde mora Dios y el lugar de donde vino Jesús.

El Señor Jesucristo pasó por el primer y segundo cielo para llegar al tercer cielo. "Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión." (Hebreos 4:14)

 

El cielo es tan real como lo son las nubes y las estrellas. Es el lugar donde Esteban vio a Dios; el lugar al cual Juan fue arrebatado por el Espíritu. La primera cosa que él vio fue al Señor Jesús. El es el corazón del cielo. (Apocalipsis capítulo 1; Hebreos 9:24) Pablo, también fue arrebatado hasta el tercer cielo. (II Corintios 12:2) ¿Dónde está el cielo? ¿Lo aclara la Biblia? El cielo está siempre en el Norte. "El extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada." (Job 26:7) Véanse: Isaías 14:12-14;Salmo 82:1; 48:2.

 

¿Es el cielo en forma de cuadrado? ¿Es un cubo? ¿Qué tendrán los salvados como futuro hogar? ¿Será un pequeño cubículo dentro de una ciudad cuadrada? ¿Tiene el cielo sólo dos mil ciento sesenta kilómetros cuadrados? Considerando que la nueva Jerusalén es una ciudad cuadrada. (Apocalipsis capítulos 21 y 22), tengamos en cuenta que ésta es sólo una de las ciudades del cielo, la cual descenderá como un regalo para la Esposa de Cristo.

 

Los que vayan allí vivirán en perfecta paz y amor por tiempo y eternidad. "Sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles." (Hebreos 12:22)