¡Transformado de oruga fea en hermosa mariposa! Esta transformación que ocurre en la naturaleza es una buena ilustración de lo que ocurre cuando una persona pasa por la experiencia del nuevo nacimiento.
El nuevo nacimiento es necesario
En los ojos de Dios, la vida del ser humano también comienza sin atractivo, ya que es concebido en pecado y formado en maldad (Salmos 51:5), y sigue viviendo de acuerdo a los deseos de su carne y su mente (Efesios 2:3). Esto es contrario al propósito de Dios en la creación, y muestra la necesidad que tiene el hombre de ser hecho nueva criatura en Cristo Jesús. Sólo el nuevo nacimiento puede impartirle a uno nuevos deseos y una nueva vida. La oruga no se hace mariposa mediante el estudio, la religión, o el esfuerzo propio. Igualmente, es solamente por medio de la metamorfosis milagrosa del nuevo nacimiento que la vida del hombre puede volverse hermosa para Dios
El nuevo nacimiento viene de Dios
Juan 1:12-13 declara el hecho del nuevo nacimiento: «A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.» Sólo los nacidos de un hombre tienen derecho a ser reconocidos como hijos de ese hombre. De igual modo, sólo los nacidos de Dios tienen el derecho de ser reconocidos como hijos de Dios. Así, pues, son los que reciben a Cristo como Salvador y Señor que son hijos de Dios. Recibir a Cristo es arrepentirse sinceramente delante de Dios y ejercer fe en el Señor Jesucristo.
¿Cómo nacemos de nuevo?
Juan 3:5 nos dice como podemos recibir el nuevo nacimiento--por «el agua y el Espíritu». Lo que significa el agua está claro en Efesios 5:26. El agua es la Palabra de Dios--el evangelio de Cristo predicado a los pecadores como nosotros--la cual, mediante el soberano poder del Espíritu Santo, produce el nuevo nacimiento. (Véase también a 1 Pedro 1:23 y Santiago 1:18.)
¿Cuándo nacemos de nuevo?
Juan 20:31 nos declara el momento del nuevo nacimiento: «para que creyendo, tengáis vida en su nombre». En seguida, en el mismo momento de creer, recibimos la vida eterna. «El que cree en el Hijo tiene vida eterna» (Juan 3:36).
Es necesario nacer de nuevo
No hay nada que uno pueda hacer para capacitarse para «ver» o «entrar en el reino de Dios». Para ello, dice el Señor Jesús, «Os es necesario nacer de nuevo» (Juan 3:7).
Sin el nuevo nacimiento, no tiene nadie vida para con Dios. Al «nacer de nuevo» mediante la fe en el Señor Jesús, el que se arrepiente recibe la vida eterna. «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16).
Sin el nuevo nacimiento, todo ser humano «ya ha sido condenado» (Juan 3:18). Al nacer de nuevo, se libra de la condenación (Juan 5:24). Si usted ha de ser salvo eternamente, querido lector, absolutamente «Es necesario nacer de nuevo».
«Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados» (Hechos 3:19). «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo» (Hechos 16:31).
Scripture verses quoted from the Reina-Valera (RVR-1960).
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