Éxodo 40:1-38
El libro de éxodo comenzó con los hijos de Israel en esclavitud en Egipto. Termina con ellos, el pueblo redimido, que completaron la construcción del tabernáculo en el desierto. El bebe en los juncos se convirtió en el líder designado por Dios. ¡Qué bendición ser guiado por alguien que conoce al Señor!
En este ultimo capitulo de éxodo leemos: “Y Moisés hizo conforme a todo lo que Jehová le mando, así lo hizo”. Éxodo 40:16. Hizo todo lo que el Señor le pidió. El fundamento se encuentra en el versículo 33. “Así acabó Moisés la obra”. No quedaron cabos sin atar.
Al completar la obra “una nube cubrió el tabernáculo de reunión y la gloria de Jehová lleno el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión porque la nube estaba sobre él y la gloria de Jehová lo llenaba.” Éxodo 40:34-35.
Nos recuerda de Jesús, quien vino a hacer la voluntad de su Padre. Véase salmo 40:6-8 y Hebreos 10:5-10. Vino al mundo a salvar a los pecadores, morir en nuestro lugar y por nuestros pecados. Oro al Padre “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.” Juan 17:4. El Padre fue glorificado por medio de la obra acabada de Cristo.
Sobre la cruz “cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo:”consumado es” y habiendo inclinado la cabeza entrego el espíritu”. Juan 19:30. La obra se termino, pero el no. ¡Resucito! La obra de nuestra redención fue hecha, para no volverse a repetir. Bajo la ley los sacerdotes permanecían “día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios”. Hebreos 10:11-12. Jesús murió una vez por todos. “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” hebreos 10:14.
¿Cuál es la voluntad de Dios para tu vida? ¿Qué quiere el que tú hagas? Algunos comienzan bien, pero no terminan la obra. Al correr la carrera nunca cruzan la línea de llegada. En el Antiguo Testamento un joven apuesto llamado Saúl fue coronado rey de Israel. Comenzó bien, pero perdió el favor del Señor porque no lo obedeció. En contraste en el Nuevo Testamento un joven poderoso llamado Saúl (mas tarde Pablo) comenzó mal, al perseguir a la iglesia. Antes de ser martirizado, escribió “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”. 2 Timoteo 4:7. ¡Pon atención de cumplir con tu ministerio!
Señor, tú no eres glorificado por medio del compromiso o una obra media a hacer. Queremos estar entre los que terminaron la obra a las que fueron llamados. Gracias por la obra terminada de Cristo. En su nombre. Amén.
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